Los Politécnicos fueron, desde sus comienzos en el Siglo XVIII, instituciones educativas creadas para garantizar el aporte de capital humano técnicamente calificado en variadas disciplinas, de acuerdo con los avances tecnológicos y científicos de esa época.
Instituciones como la Universidad Politécnica de Berlín (1789) y la "L'Ecole Polytechnique" de Francia (1794), fueron creadas con el propósito fundamental de formar cuerpos de profesionales idóneos que se constituyeran en impulsores del desarrollo técnico e industrial del país.
Estas instituciones, que combinaban el espíritu humanista, la exigencia y la relación con las necesidades productivas y de desarrollo del mundo moderno, fueron por su excelencia, prestigio y logros el lugar privilegiado para la selección de profesionales y funcionarios por parte del Estado y de las empresas.
El Politécnico de la Ciudad
Con la mirada puesta en la raíz histórica en que se reconoce, y asumiendo una visión de futuro, el Politécnico de la Ciudad se propone como misión:
Brindar formación superior capacitando a sus egresados para el desempeño calificado de distintas profesiones, orientarlos a la inserción, reinserción y reconversión laboral.
Todo ello en el marco de una concepción de formación que abarca la totalidad de la persona y que entiende al mundo del trabajo actual como un medio dinámico que requiere capacidad de adaptación a conocimientos en producción acelerada y a situaciones cambiantes y, por tanto, versatilidad en la dotación de calificaciones.
Las actividades del Politécnico de la Ciudad se orientan de manera integral tanto a la formación general y la especialización cuanto a la formación continua acumulable y capitalizable, de manera de brindar buenas condiciones de empleabilidad así como capacidades para el emprendimiento personal y posibilidades de mejorar o modificar credenciales profesionales obtenidas en el pasado.